622 326 237 info@noalacoso.org
Ayúdanos a ayudar Haz un donativo

Laura García

NACE

Iniciamos una ronda de entrevistas a nuestros colaboradores y personas relacionadas con la lucha contra el acoso escolar. Nuestra protagonista hoy es Laura García Zamora
Antes de hablar de tu experiencia, ¿qué te gustaría compartir sobre quién eres hoy y qué haces para NACE?

Soy Laura, responsable de redes sociales en NACE y encargada del montaje de nuestro programa de radio “La voz del silencio”. Además, colaboro en la representación de NACE en eventos y actividades, trabajando estrechamente con nuestra presidenta, Carmen Cabestany, “el ángel para los niños”. Me dedico apasionadamente a la fotografía, especializándome en macro e infrarroja, y desarrollo contenido creativo, colaborando con marcas de teléfonos y empresas de software de edición para testeo y afiliación. Tengo vocación por la enseñanza, ofreciendo clases online y presenciales, además de compartir conocimientos en mis redes y en YouTube. En mi tiempo libre, relato mi experiencia con patologías visuales en YouTube para apoyar a otros y fomentar comunidad. Soy comprometida, sencilla, humilde y busco siempre mi lugar en la creatividad y el mundo audiovisual.

¿Qué te hizo dar el paso a ser colaboradora de NACE?

Sufrí acoso escolar y a raíz de un trabajo fotográfico que hice sobre el tema, me animé a contactar con asociaciones porque mi interés era ayudar a los niños y familias, como no hicieron conmigo y NACE

fue la única asociación que se interesó por mi trabajo y mi interés en ayudar. Fue la misma Carmen quien me contactó personalmente y desde que me dijo “hola”, supe que NACE era mi lugar y que íbamos a hacer grandes cosas juntas, y tras más de 6 años, seguimos trabajando.

¿Cómo recuerdas tu etapa escolar en términos generales?

Una etapa muy dura, llena de bajones emocionales, muchísimo esfuerzo mental, desgaste psicológico y muy pocas alegrías. No obtuve nada de ayuda, tuve que esforzarme muchísimo para estudiar con una gran discapacidad visual que no quisieron reconocerme hasta la edad adulta, por lo que tuve muchos problemas para seguir las clases, ver la pizarra y a la vez comprender los contenidos y aprender. Además, luchaba contra el monstruo del acoso escolar y todo era muy difícil. Poca empatía entre el profesorado y muchas dificultades para mí. 

¿Qué tipo de estudiante eras? ¿Tenías intereses o aficiones destacadas?

Comencé la etapa escolar con ilusión, pero el acoso hizo que esa motivación se fuera apagando cada curso, hasta tener que luchar contra mi mente para poder estudiar y concentrarme, llegando a aprender de forma mecánica y con gran dificultad. Mis intereses fueron siempre un refugio: la música y, desde primero de ESO, la informática, que soñaba estudiar, además de los videojuegos con mis hermanos y los coches compartidos con ellos. Son recuerdos muy valiosos. Mis asignaturas favoritas fueron Dibujo, Informática, Tecnología, Música y Biología; y aunque no lo parezca, los audiovisuales y la medicina siguen siendo mis grandes espinitas profesionales.

¿Había algo de esa época que recuerdes con cariño?

Mmmm, me cuesta pensar en esa época y recordar algo con cariño, la verdad. Tuve mucho dolor en mi corazón, pero si que recordaré siempre que en la clase de dibujo, en 4º de ESO, pude hacer y revelar fotografía analógica. Al entrar en laboratorio, mi cabeza entraba en calma y paz. Incluso los acosadores se olvidaban de molestarme- Es el mayor y único gran recuerdo bonito que me llevo de esa época: mi primera conexión real con la fotografía.

¿Cuándo empezaste a darte cuenta de que algo no iba bien en tu relación con tus compañeros/as?

Desde que en primero de párvulos me querían obligar a darme un beso en la boca con un compañero que pasó a ser el líder del acoso que yo sufrí. Pasaron muy pocos días desde que entré en clases hasta que empezó el acoso, con insultos continuados por mis patologías visuales.

¿Cómo describirías en tus palabras lo que viviste?

En esos 12 años viví literalmente un infierno.

¿Qué señales —emocionales, sociales o escolares— recuerdas de esa etapa?

El acoso provocó un profundo impacto emocional marcado por dolor, ansiedad, agotamiento, soledad, rabia e impotencia, junto a insultos, aislamiento social y agresiones físicas y materiales, como romper gafas, robos o la pérdida de pertenencias. Estas experiencias generaron fobia social y dificultad para mirar a las personas a la cara hasta la adultez. En primaria sufrí un grave episodio de retención por parte de alumnos mayores que me impedían entrar en clase, lo que derivó en miedo al contacto físico. Más adelante, en 4º de ESO, vivi un intento de ahogamiento en una piscina, una experiencia extrema de indefensión de la que logré salir sin apenas recordar cómo escapé.

¿Había algún adulto que percibiera lo que ocurría? ¿Recibiste algún tipo de apoyo?

Mi madre: la primera en enterarse porque yo era llegar a casa y explotar. Gracias a eso me pudo apoyar- Seguidamente, ella se lo transmitió a mi padre, que trabajaba fuera entre semana, y tuve

apoyo de ambos. Hicieron todo por ayudarme, pero ni el colegio, ni el instituto, ni los padres de los acosadores nos quisieron ayudar. A la ayuda se sumaron mis hermanos y tampoco sirvió de nada. Encima quedaba yo de loca, contestona y maleducada si alguna vez se me ocurría defenderme yendo a jefatura de estudios, sobre todo en el instituto.

¿Cómo te afectó en ese momento, a nivel emocional o académico?

El impacto emocional fue enorme: curso tras curso resultaba muy difícil controlar la tristeza, hasta que en la ESO aparecieron pensamientos de querer desaparecer para dejar de sufrir, aunque sin autolesiones ni ideación suicida. En 4º de ESO incluso fui acusada injustamente de robo, algo que pudo aclararse demostrando que el objeto era un regalo familiar. A nivel académico, el sufrimiento afectó al aprendizaje y la memoria, con fuertes dolores de cabeza y dificultades de concentración; pese a ser responsable y disciplinada, aprobar supuso un gran esfuerzo. Todo ello implicó cargar con una pesada mochila emocional además de la escolar.

¿Buscaste o recibiste apoyo profesional, familiar o social?

En mi época no había las herramientas ni la guía que existen hoy, y ni mis padres ni yo recibimos ayuda profesional; nadie nos apoyó. Sin embargo, gracias al amor y respaldo de mi familia —mis padres, hermanos y abuelos— y de amigos cercanos, pude salir adelante. El mejor amigo de mi hermano se implicó muchísimo conmigo, y mi mejor amiga de toda la vida me sostuvo, me agarró la mano y nunca me soltó; su amistad y apoyo, invaluables, siguen siendo parte de mi vida. Tras acabar la etapa escolar, otra amiga que estudiaba en cursos distintos siempre estuvo allí para protegerme del acoso fuera de clase; otra amistad que también perdura. A Roberto, Sonia y Samantha, siempre les guardaré un cariño enorme; tienen un lugar especial en mi corazón.

¿Cómo crees que tu pasado influyó en tu forma de relacionarte como adulta?

El acoso dejó profundas secuelas emocionales y sociales: el miedo al rechazo me llevó a advertir desde el inicio a mi pareja sobre mi discapacidad visual y me dificultó mirar a los demás a los ojos, incluso a profesores, amigos, compañeros o clientes. Durante años reaccionaba con retraimiento ante grupos de personas, activando una actitud de protección y ocultamiento que persistió hasta bien entrada la edad adulta. También me costaba hablar en público y relacionarme en grupo, interpretando las risas ajenas como burlas hacia mí, una consecuencia directa del acoso escolar, que generó importantes carencias emocionales.

 

Con el paso del tiempo te has convertido en una gran fotógrafa, ¿puedes comentarnos cómo ha sido ese proceso y si guarda alguna relación con el acoso escolar?

Jajajaja, gran fotógrafa, wwwooooww gracias, me sacas los colores. Ha sido el proceso más bonito de mi vida. Conecté por primera vez en el instituto, como comenté anteriormente, y jamás imaginé que me llevaría tantas alegrías, sorpresas y amistades como tú, Antonio. Mi amor por la fotografía nació en 6º de primaria, con mi primera foto durante un viaje tras ganar un concurso nacional. Desde entonces, he ido avanzando: compacta, bridge y finalmente mi primera réflex, que compré ahorrando en tiempos difíciles, justo cuando debía cubrir mi primera boda y bautizo. Un camino lleno de aprendizaje, momentos mágicos y retos creativos, pero también el más apasionante de mi vida.

La fotografía es un arte. ¿Crees que las actividades artísticas pueden ayudar a las víctimas de acoso escolar? ¿Y a los victimarios?

Por supuesto, dedicar tiempo a intereses personales permite desconectar de la negatividad diaria, fomenta la creatividad y el desarrollo neurológico, y ayuda a gestionar emociones negativas, reemplazándolas por calma, paz y alegría, aunque sea de forma temporal. Además, refuerza la autoestima al mostrar que uno puede lograr más de lo que creía. Gracias a la fotografía, soy quien soy y como soy. Me ayuda a tener más confianza en mi y fuerzas que no tenía. 

¿Recibiste un perdón por parte de acosadores o profesores? ¿Te ayudó a sanar las heridas emocionales provocadas por el acoso escolar? 

De los acosadores, ninguno me pidió perdón Guardo mucho dolor, y un perdón no me solucionaría nada.

Pero después de más de 20 años, recibí un mensaje de mi tutor de primaria pidiéndome perdón por no haber percibido ni detenido el acoso escolar que sufrí. Aunque el perdón no borra el daño ni las secuelas, su mensaje, cargado de cariño y reconocimiento, me emocionó y me ayudó a encontrar algo de calma emocional, mostrando cómo un gesto tardío puede impactar en la gestión de las emociones.

Quizás también te interese leer…

No se encontraron resultados

La página solicitada no pudo encontrarse. Trate de perfeccionar su búsqueda o utilice la navegación para localizar la entrada.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies

Compartelo

¡Difunde por todas partes esta información!