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En artículos anteriores nos aproximamos al concepto de “acoso escolar”: qué es y cómo detectarlo, qué señales presentan nuestros hijos y cómo podemos saber si lo están sufriendo.

Como ya apuntamos en ese artículo, es muy importante saberlo cuanto antes para poder intervenir y solucionar rápidamente estas situaciones. Porque el tiempo, para los acosados, siempre juega en contra. A mayor duración, peores consecuencias para el desarrollo de los chicos.

Consecuencias del bullying

Hay tres variables que nos indican las secuelas que puede sufrir una persona que sufre acoso:

  • La duración del maltrato.
  • La intensidad del mismo (grado de crueldad y humillación que hay en esas acciones).
  • Las características de la persona que lo sufre.

Si el acoso es muy prolongado (meses, incluso años de sufrimiento), aunque sea de baja intensidad (motes, insultos), hará mella en la autoestima de los niños, que llegarán a sentirse culpables de lo que les sucede.

Si el maltrato es de alta intensidad (golpes, amenazas, humillaciones graves…), en poco tiempo se alcanzarán altas cotas de daño emocional.

Y si se suman alta intensidad y larga duración, es bastante probable que las consecuencias  sean tan importantes que provoquen serios problemas psicológicos como estrés postraumático, depresión, fobia social, etc.

En las consecuencias psicológicas influyen también las características personales de las víctimas. Factores como la resiliencia (capacidad de las personas de recuperarse del dolor emocional y de situaciones adversas), la autoestima y el apoyo familiar son decisivos para reducir el impacto de los maltratos sufridos.

La siguiente fórmula indica la relación entre las variables:

como se relacionan las variables que intervienen en el bullying

Estos factores determinan el nivel de estrés que sufren los niños y este nivel de estrés desencadena las consecuencias en progresión ascendente: A mayor nivel de estrés, mayor nivel de ansiedad y mayores consecuencias psicológicas y emocionales.

+ Estrés = + Ansiedad = + Consecuencias

Respuesta a algunas preguntas que se hacen los padres

Por qué muchas víctimas empiezan a bajar sus resultados académicos?

Porque el estrés genera ansiedad y dificulta el funcionamiento del lóbulo frontal y del hemisferio izquierdo (aprendizajes escolares) impidiendo la concentración, asimilación y retención de los conocimientos. ¡Los niños no pueden aprender con problemas emocionales sin resolver!

¿Por qué se pone malo para no ir al colegio?

Porque el estrés permanente y no gestionado, el que parece no tener solución, acaba manifestándose en el cuerpo en forma de somatizaciones: los dolores de cabeza, de estómago, etc. son dolores reales, aunque no tengan causa orgánica. ¡El acoso causa dolor moral y físico!

¿Por qué algunos mojan la cama?

Porque así liberan su tensión emocional, especialmente durante la noche, y porque, para superar el estrés, buscan inconscientemente etapas de su primera infancia en las que se sentían seguros (regresión).

Otros comportamientos:

Comerse las uñas, arrancarse el pelo, tartamudeo, llanto, cambios en el ritmo de sueño o de la alimentación, autolesiones, anorexia o bulimia, ideas de suicidio.

Si el nivel de ansiedad es medio o alto, no tardes en pedir ayuda. Cuanto antes, mejor. Habla con el tutor para restablecer YA la seguridad en torno a tu hijo.

Si es medio o bajo, podemos intentar ayudarle a gestionar el estrés y darle estrategias para solucionar su situación (restablecer sus defensas, buscar apoyos, entre otras posibilidades). Si no sabes cómo hacerlo, busca el apoyo de los especialistas que tienes a tu disposición en el colegio o en asociaciones como NACE.

En este gráfico representamos la relación entre estrés, ansiedad y consecuencias.

relación entre estrés y ansiedad y efecto en las consecuencias

¿Qué hacer cuando sabemos que nuestro hijo sufre acoso escolar? En NACE hemos desarrollado una estrategia de intervención sencilla que llamamos las 3 A.

Las 3A

Las 3A como métodología a aplicar en casos de acoso escolar

 

Primera A: Acoger

Si tu hijo te dice que se meten con él, ¡atención! Es probable que lleve meses o quizá años sufriendo. Es el momento de parar, de SENTARSE y de abrir los oídos, porque lo que nos va a contar es MUY IMPORTANTE.

Es el momento de la ESCUCHA ACTIVA: preguntar, no juzgar ni opinar, recibir la información y permitir que diga todo lo que tenga que decir sin interrumpirle. Ten en cuenta que sólo nos va contar una parte de lo que le está sucediendo.

medidas para reaccionar frente al acoso

 

Cualquier falta de atención o duda puede bloquear los canales de comunicación. Hay siete frases que NO DEBES DECIR a quien sufre acoso porque es casi seguro que romperás los puentes con tu hijo.

qué no debes decir a un niño que está siendo víctima de acoso en la escuela

Segunda A: Apoyar

Después de obtener tanta información como la situación permita, es el momento de brindarle nuestro apoyo y de ofrecerle un marco de seguridad y de confianza. Hay que tomar decisiones y hay que tomarlas de manera conjunta y consensuada: hay que decidir y actuar CON él y no POR él. Hay estudios longitudinales que demuestran que las personas que no participan en la solución de su situación de acoso tienen las mismas consecuencias que si no lo hubiesen solucionado nunca. No ayudamos a las personas si no dejamos que participen en la construcción y desarrollo de la solución, aunque al principio sea sólo a nivel de información y de aprobación de las acciones.

estar con el niño que recibe acoso y apoyarlo

Tercera A: Actuar

Ya nada puede a volver igual. A partir de que sabemos lo que sucede tenemos que actuar. La clave es la firmeza. Hay que ser riguroso y decidido. Hay que marcar los límites y hay que respetarlos. Hay que dejar clara nuestra posición frente a estos hechos.

actuar es básico para enfrentar el bullying

¿Cómo actuaremos?

infografía sobre como la familia puede actuar para reaccionar frente al acoso escolar

Garantizar la seguridad del chico o chica. Ya no puede volver a pasar ningún episodio más. Hemos de exigir que esté protegido en todo momento, y si ocurriese algo la actuación ha de ser inmediata. Una manera de garantizar la seguridad es teniendo por ejemplo un profesor de referencia que actúe inmediatamente. También puede ser muy útil tener un alumno de referencia. Programas de prevención como el T.E.I potencian esta figura (hablaremos de prevención en el próximo artículo).

Haz un relato de todos los hechos que han sucedido. Incluye todos los datos que recordéis, nombres, fechas, circunstancias, consecuencias, testigos, etc. Céntrate en los hechos, no juzgues ni utilices comentarios despectivos, demuestra serenidad y firmeza.

En tus entrevistas con la escuela busca acuerdos concretos. No nos sirven conclusiones como “ya vigilaremos”, “estaremos pendientes”, buscaremos acuerdos y actuaciones consensuadas (por ejemplo: ponerlos en grupos diferentes, alumnos protectores, medidas reparadoras con los acosadores).

La estrategia definitiva contra el acoso es la Gran C

en definitiva para enfrentar el acoso hay que conseguir cambios

La C de cambios. Si no cambia nada seguirá pasando lo mismo. Tenemos que acordar qué cosas tiene que cambiar la escuela, qué cosas tiene que cambiar los acosadores, sus familias, el resto de la clase y también qué cosas la propia persona que está sufriendo los malos tratos y sus familias. Todos podemos hacer algo contra el acoso.

No olvides nunca que tienes el DERECHO a una escuela segura para tu hijo y que la escuela tiene el DEBER  de garantizarla.

Y si la escuela sigue negando el problema, intenta culpabilizar a la víctima y a su familia, si no ofrecen ningún tipo de solución tendremos que acudir a instancias superiores. Este es el camino:

Inspección Educativa: Presentaremos los escritos ya entregados en la Secretaría del colegio y añadiremos el motivo de nuestra petición. Los entregamos el día de atención a las familias que tiene asignado el Inspector que corresponda al centro escolar y hablamos con él exponiéndole nuestras quejas. Se comprometerá a hablar con el colegio y buscará información, por eso es importante fijar plazos de seguimiento.

Defensor del Pueblo o del Menor siempre que exista en tu comunidad autónoma. Te atenderán amablemente, aunque lamentablemente tienen poco poder para influir en las autoridades académicas. La repuesta de las mismas puede tardar meses o años.

Denuncia en Policía o Fiscalía de Menores: Siempre que haya lesiones físicas presentaremos la denuncia en comisaría para que quede constancia. Los menores de 14 son inimputables, por lo que esas demandas no prosperarán. Lo mejor si empezamos la vía judicial es demandar al centro escolar por dejación de funciones. Recordamos que es su obligación garantizar la seguridad de todos sus alumnos.

NACE colabora con diferentes asociaciones Españolas en todas las cuestiones relacionadas con el acoso escolar que os puedan afectar, por lo que no dudéis de poneros en contacto con nosotros para cualquier tipo de ayuda y orientación que necesitéis. Lo que queremos son niños felices en escuelas felices. Estamos para ayudaros.

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